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PROYECTO INTEGRADO EUROPEO

Este documento establece el currículo de la materia “Integrated European Project” (“Proyecto Integrado Europeo”) con un diseño que pueda ser aplicado en diferentes países. El desarrollo curricular de esta materia constituye el producto intelectual del proyecto “How are you going to make a living?”, perteneciente al programa Erasmus+ (Asociaciones Estratégicas en el ámbito de la educación, la formación y la juventud, Acción clave 2, Educación Escolar), que apoya acciones coherentes con la Estrategia Europa 2020, cuyo objetivo general sobre educación es el reducir el abandono escolar a menos del 10% y aumentar la tasa de titulados la tasa de titulados en educación superior hasta el 40%, como mínimo, para 2020. Desde la Unión Europea se han estado fomentando acciones que favorezcan una futura integración en el mercado de trabajo más satisfactoria y una mayor movilidad. En el ámbito educativo, el programa Erasmus+ tiene entre sus prioridades:

  • Desarrollar competencias básicas y transversales (como el emprendimiento y competencias digitales y lingüísticas), adoptar enfoques pedagógicos innovadores y centrados en el estudiante, y desarrollar métodos apropiados de evaluación y certificación. En particular, respaldar actividades innovadoras que refuercen la evaluación de las competencias transversales y que fomenten el uso del aprendizaje integrado de contenidos e idiomas.
  • Potenciar la integración digital en los ámbitos del aprendizaje, la enseñanza, la formación y el trabajo con jóvenes en varios niveles: fomento del aprendizaje a través de recursos educativos abiertos (REA) y del acceso a ellos; apoyo de los ámbitos de la enseñanza, la formación y el trabajo con jóvenes basados en tecnologías de la información y la comunicación (TIC), así como prácticas de evaluación basadas en TIC.
  • Abordar el bajo rendimiento en capacidades básicas a través de métodos de enseñanza más eficaces. En particular, por medio de proyectos que: refuercen los enfoques pluridisciplinarios e interdisciplinarios; integren la enseñanza de capacidades básicas, promuevan el aprendizaje basado en problemas, o refuercen los enfoques innovadores en relación con la enseñanza en los entornos con alto nivel tecnológico.

La Recomendación 2006/962/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente, potencia el aprendizaje por competencias integradas en los elementos curriculares, proponiendo planteamientos metodológicos innovadores. Se definen las competencias clave como “aquellas que todas las personas precisan para su realización y desarrollo personal, así como para la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo”.

La Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa, modificó el artículo 6 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, para definir el currículo como la regulación de los elementos que determinan los procesos de enseñanza y aprendizaje:

  1. Objetivos: referentes relativos a los logros que el estudiante debe alcanzar al finalizar cada etapa, como resultado de las experiencias de enseñanza-aprendizaje intencionalmente planificadas a tal fin.

  2. Competencias: capacidades para aplicar de forma integrada los contenidos propios de cada enseñanza y etapa educativa, con el fin de lograr la realización adecuada de actividades y la resolución eficaz de problemas complejos.

  3. Contenidos: conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que contribuyen al logro de los objetivos de cada enseñanza y etapa educativa y a la adquisición de competencias. Los contenidos se ordenan en asignaturas, que se clasifican en materias y ámbitos, en función de las etapas educativas o los programas en que participe el alumnado.

  4. Estándares de aprendizaje evaluables: especificaciones de los criterios de evaluación que permiten definir los resultados de aprendizaje, y que concretan lo que el estudiante debe saber, comprender y saber hacer en cada asignatura; deben ser observables, medibles y evaluables y permitir graduar el rendimiento o logro alcanzado. Su diseño debe contribuir y facilitar el diseño de pruebas estandarizadas y comparables.

  5. Criterios de evaluación: son el referente específico para evaluar el aprendizaje del alumnado. Describen aquello que se quiere valorar y que el alumnado debe lograr, tanto en conocimientos como en competencias; responden a lo que se pretende conseguir en cada asignatura.

  6. Metodología didáctica: conjunto de estrategias, procedimientos y acciones organizadas y planificadas por el profesorado, de manera consciente y reflexiva, con la finalidad de posibilitar el aprendizaje del alumnado y el logro de los objetivos planteados.

El Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato, establece que los centros docentes desarrollarán y complementarán, en su caso, el currículo de las diferentes etapas y ciclos en uso de su autonomía, adaptándolas a las características del alumnado y a su realidad educativa con el fin de atender a todo el alumnado. La nueva configuración curricular en asignaturas troncales, específicas y de libre configuración supone una autonomía de las Administraciones educativas y de los centros para fijar la oferta de asignaturas de libre configuración autonómica, en el marco de la programación de las enseñanzas que establezca cada Administración educativa.

Esta materia ha sido diseñada para ofertarse de manera optativa en el cuarto curso de la Educación Secundaria Obligatoria, ajustándose a la legislación educativa vigente. 

El currículo de esta materia se ha diseñado partiendo de los objetivos propios de la etapa y de las competencias que se van a desarrollar a lo largo de la misma, mediante el establecimiento de contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables, que serán referentes en la planificación de la concreción curricular y en la programación didáctica. Estos elementos se han agrupado en torno a bloques de contenidos que permiten identificar los principales ámbitos que comprende la materia. Esta agrupación no es cerrada, sino que permitirá organizar de diferentes maneras los elementos curriculares y adoptar la metodología más adecuada a las características del alumnado. 

La integración de las competencias en el currículo se realizará a través de la adecuada descripción de las relaciones entre las competencias y los contenidos y criterios de evaluación. 

Los criterios de evaluación integran conocimientos, procesos, actitudes y contextos por lo que  van a ser el referente para valorar el nivel competencial alcanzado por el alumnado. Se intentará utilizar diferentes procedimientos, técnicas e instrumentos de evaluación que promuevan la autonomía del alumnado.

Para contribuir a la adquisición de las siete competencias clave, se plantea la utilización de metodologías activas, entendidas como aquellas que implican la participación activa del alumnado y donde el papel del docente no es transmitir los contenidos, sino crear situaciones de aprendizaje donde el alumnado desarrolle procesos cognitivos de rango superior (búsqueda y selección de información, comparación, revisión crítica, exposición, etc.). El aprendizaje basado en tareas, problemas o proyectos, junto con el uso de estructuras de aprendizaje cooperativo, favorecerá el desarrollo de las competencias clave en nuestro alumnado. Esto exige una planificación cuidadosa de todo el proceso de enseñanza-aprendizaje adaptado a las características del  alumnado y a los recursos disponibles. También implica un gran esfuerzo por parte del profesorado para crear las tareas, proyectos y los materiales adaptados a la realidad de su grupo.